Volver a Reiki.do


¿SE DEBE HACER REIKI A QUIÉN NO LO PIDE?

  • Por Fernando Prats Qochaorcohuataj

Conocemos perfectamente los beneficios de la práctica de una sesión de Reiki y conocemos también que los resultados no varían en el caso de que nos toque como receptor un escéptico o una persona que crea plenamente en la disciplina.

Al conocer los beneficios de la disciplina nos vemos, lógicamente tentados, por el hacerle Reiki a quienes estimamos que le será de provecho. Esto suele pasar tanto en el ámbito que nos rodea (familia, amigos, etc) como en el hecho de sentirse atraídos a realizar, aunque más no sea a distancia, una sesión de ayuda "filantrópica" a quién no lo ha solicitado.

 

Debemos realizar siempre hincapié en que estamos en una disciplina de origen japonés y nos ha sido prestada a occidente, con nuestro compromiso de respetarla tal cual es. Existe dentro de la filosofía que sirve de basamento a la misma, una idea clara del honor propio y de el honor de los demás. Cada camino y cada decisión de camino es única y esta debe ser honrada, independientemente de lo que nosotros creamos.

 

Para expandir un poco más el concepto de honor, voy a hacer referencia a las palabras que alguna vez escuché de un Gran Maestre de la masonería argentina, Jorge Vallejos, que en un discurso abierto dijo: "Podemos hablar y discutir, discernir e incluso no llegar a conclusiones cuando hablamos de doctrinas, leyes, ética, moral, y tantas otras reglas de conducta, pero cuando hablamos de honor, se terminan las discusiones".

 

El honor obliga a pensar y a tener en cuenta el bien propio y el común. Obliga a hacer lo correcto independientemente de las consecuencias a corto plazo, porque sabemos que en la larga, la conducta honorable es la que más rédito obtiene en el conjunto.

Cuando hablamos de "honrar" el camino del otro, no nos deja mas que una sola alternativa. Ya no se trata de ética o de moral, o de buenas costumbres, ni siquiera de una doctrina.

 

Hace un par de años atrás, tuve la oportunidad de estar reunido con varios Senseis de diversas zonas de latinoamérica en la ciudad de Salta, con Phillys Furumoto. En aquella ocasión una reikista, que no recuerdo ahora si era Shinpiden o Sensei, comentó que trabajaba en una institución carcelaria y en este orden pretendía realizarle Reiki a los reclusos. Está claro que sesiones de Reiki a estas personas les iba a ser de gran ayuda, no solo a ellos, sino también a quienes están encargados de su resguardo y re inserción en la sociedad. Está también claro que sería una difícil empresa convencer a los presos de los beneficios de la disciplina, y lo que está chica quería hacer era realizar las sesiones a distancia con un equipo de reikistas, independientemente de la aceptación o no de las personas involucradas.

 

Con este fin preguntó sobre si era conveniente y positivo hacerle sesiones de Reiki a las personas que no lo hubiesen pedido y realizó esa pregunta ante todo el grupo que allí se encontraba. La respuesta de Phyllis Furumoto Sensei fue: "Está mal hecha la pregunta. No debés preguntar si se debe hacer Reiki a una persona que no lo pide, la pregunta correcta sería: ¿Qué te mueve a vos a querer hacerle Reiki a quién no lo ha pedido habiendo tantas personas que si esperan recibirlo y lo piden?".

 

Más allá de la valoración que pueda estar en la persona que recibe la sesión, lo cuál difícilmente lo hará sino lo ha pedido, hay otro tema que es muchísimo mas importante para quienes desean tener un camino espiritual, que es "Honrar el camino del otro". El respeto por la decisión de la persona de no querer recibir algo en lo cuál descree y no le interesa. Es posible que la persona obtenga algún beneficio aparente en la recepción de Reiki aunque no lo haya pedido, pero ¿Qué tan seguros estamos de eso si en realidad estamos torciendo la voluntad de la persona?.

 

A mi entender el límite que divide lo que se debe y no hacer está en ese punto preciso, que es el jamás torcer la voluntad de una persona. Hacer una sesión de Reiki a quien no quiere recibirlo es ingresar en una persona con la disciplina de forma violenta, podríamos decir que de "prepo". En este caso no solo estamos quebrantando la voluntad de la persona sino que estamos denigrando a la disciplina y yendo en contra de la propia filosofía en la que está basada, en una acción que solo responde a la megalomanía y al ego de quien quiere realizar esta acción.

 

En la filosofía de base del Reiki somos todos parte de una rueda en la cual no hay jerarquías, pero si funciones. Esas funciones se intercamnbian permanentemente porque la rueda se va moviendo. Por eso mismo en la práctica de Suchu, la dirección se alterna en cada persona que se acuesta en la camilla. El objetivo de la práctica de Suchu, es interiorizar en el inconsciente el concepto de la ¨rueda¨ en la cual nos movemos, intercambiando funciones todo el tiempo. Donde nada ni nadie está arriba permanentemente sino, porque debe cumplir una función y cuando esta termine, la rueda seguirá su movimiento y será otro quien ocupe esa función.