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REIKI Y AUTISMO

 

  • Escrito por el Dr. Carlos Delfino (AEAMU)

En el período comprendido entre febrero y Agosto del 2014 se trabajó en conjunto con el Instituto Modelo de Atención al Niño con TGD-Autismo (IMNA). En forma complementaria a su tratamiento habitual, lo niños recibieron también sesiones de Reiki entre una y dos veces por semana.

 

Se trabajó con cuatro niños principalmente, de los cuales todos tienen diferentes grados de autismo. Desde un comienzo fue un desafío porque se necesitó encontrar la forma más adecuada de realizar las sesiones en cada uno de los ellos. Pero, a medida que pasó el tiempo, se fue encontrando la manera de profundizar el vínculo y comunicarse de la forma que ellos proponían (y no tratando de imponer la nuestra). Se vio que los niños fueron ganando confianza en los reikistas encargados, lo que se tradujo en una mayor predisposición al momento de recibir reiki.

 

Si bien todos los niños tenían diferentes variantes de autismo, en todos se encontró alteración de la circulación energética en miembros inferiores. Algunos hasta retiraban las piernas al momento de acercar las manos a las mismas. Creemos que es importante profundizar aun más en la relación que existe entre la patología y el hallazgo encontrado.

 

 

Luego de analizar los datos obtenidos durante dicho período se llegó a la conclusión de que lo más importante es dejar que el niño nos guie y nos comunique sus necesidades dentro de las posibilidades que tiene. Tuvo un efecto muy positivo el que encontraran un lugar más donde expresarse y donde sentirse contenidos, lo que se tradujo en mejorías como mayor capacidad de relajarse, mayor predisposición al momento de seguir una consigna y mucha más expresividad y fluidez al comunicarse.

 

Se vio también que los logros ya mencionados se produjeron de forma mucho más rápida y sostenida en el tiempo en niños que recibieron sesiones en relación a los que no. Se plantea esto como un punto fundamental en el tratamiento: es necesario ver al paciente de una forma más completa u holística; así como también es importante incluir en sus terapias métodos que les permitan encontrar más contención emocional. Los resultados obtenidos no hubieran sido posibles sin el trabajo en conjunto de los distintos profesionales de la salud, y las autoridades de la institución que apoyaron desde un principio el trabajo en equipo.

 

Es fundamental mantener este tipo de actividades y también darle más participación a la familia. Este es un punto importante, ya que se vio que los niños que tenían una buena contención en su hogar mostraban avances mucho más rápidos. Para fortalecer este vínculo, propusimos actividades de relajación entre padres e hijos, enviando CD´s de música para que escuchen juntos, o dando libros de cuentos para que los padres lean a sus hijos. A su vez, los padres que se comprometieron con las actividades propuestas, mostraron un gran interés en aprender a utilizar la técnica de Reiki para poder colaborar desde el hogar aplicando sesiones a sus hijos, y a ellos mismos. Por esto último, desde la Asociación de Estudio Antropológicos Mikao Usui, se fomenta la difusión de la disciplina como un método complementario al tratamiento habitual, así como también, en estos casos, una forma de fortalecer los vínculos con los hijos y de acompañarlos en su proceso.