Volver a Reiki.do


POEMAS DE MIKAO USUI SENSEI- PARTE II

 

  • Por Mikao Usui

No voz que ver,
ni corazón que oír;
las verdaderas técnicas,
inicialmente el mundo
las aprendió directamente de los kamis.


Enseñadas por los kamis,
el gran diseño del Camino
sigue siendo a lo divino:
el Camino del Reiki es el trabajo
del Ángel de la Purificación.


Las divinidades del sol, la tierra y la luna
perfectamente armonizados en el puente
sobre el vasto mar,
me guían por el camino
del silencio interior.

 

El cielo, la tierra y la humanidad,
unidos y protegidos
por el Camino del Reiki,
a través del vasto mar de la existencia,
son un sonido de gran alegría.

 

Me forjo a mi mismo
en las profundidades de mi ser,
en el Reiki y el Conocimiento del Ser,
puentes flotantes del cielo
unido al Verdadero Vacío
y bendecido por los kamis.

 

Si no te unes
al Verdadero Vacío,
nunca podrás comprender totalmente
el Camino del Reiki.

 

En la tierra de las mas finas artes,
las almas vivas están atada
a su esencia espiritual
y realizan el Plan Divino.

 

El sonido primordial,
o Padre Exaltado,
con un corazón de amor
tan vasto como el cielo,
es la fuente de todo aquello
que funciona en este mundo.


De la Fuente Divina
nacieron sesenta y cinco sonidos,
activando al mundo
e impartieron toda la verdad.

 

Las sesenta y cinco cuerdas
que mantienen unidas
esta sagrada creación
se manifiestan como Reiki
un instrumento para purificar el mundo.

 

Las técnicas exaltadas del Reiki
calman el alma
y son instrumentos de purificación,
¡Guiadnos hacia ellas!
¡Oh kamis del cielo y de la tierra!

 

Las técnicas de purificación
fueron enseñadas y distribuidas
por los kamis
El Camino del Reiki
fue establecido por lo divino.

 

La Luz Divina,
que expande el cielom
debe descender a la tierra
en la forma del Reiki
e iluminarlo todo,
hasta lo mas profundo del océano.
Construida sobre eones,
está esta creación divina y sin fin;
hago sinceros votos
de nunca estropear su bondad.

 

El penetrante brillo y la luz
de las verdaderas técnicas,
aplicadas por aquellos
que siguen el Camino del Reiki,
golpean al mal
oculto dentro de cuerpos y mentes,
dejándolo al descubierto.

 

Claro como el diamante,
afilado y brillante,
el corazón exaltado
por la energía del amor
no deja ninguna apertura
para que crezca la raíz del mal.

 

El sol de la mañana
inunda mi corazón con luz;
desde mi ventana me elevo hasta el cielo
bañado en la Divina Radiación.

 

Mirando al lamentable estado del mundo,
no llores desesperado;
con la furia de los kamis
y la fuerza del Reiki
mira con valentía hacia adelante.

 

Confiaros a vosotros mismos,
a la sagrada fuerza de vida
del cielo y de la tierra.
Elevad viestro corazón
cerca de los kamis,
¡oh bravos sanadores
del cuerpo y del alma!

 

Desde los tiempos antiguos,
el profundo Conocimiento y el Reiki
han sido las dos ruedas del Camino;
a través de la virtud y la práctica
iluminan cuerpo, mente y alma.