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POEMAS DE MIKAO USUI SENSEI - PARTE IV

  • Por Mikao Usui

La misma forma
de los sesenta y cinco sonidos,
agitados con la luz blanca
del maravilloso Camino,
formando el Reiki,
son las verdaderas armas
del Plan Divino.


Los sesenta y cinco sonidos,
agitándose a través del Cosmos,
y en las planicies del cielo,
y en los profundos mares,
forman un eco
vasto como la montaña.


Pierde tu camino
y entrarás por un sendero equivocado;
no dejes que gobierne
la mente salvaje
a tu corazón.

 

Deshazte de las ropas harapientas
que manchan tu alma.
Ábrete a los dictados del cielo
y brilla con fulgor.

 

Permanece en el corazón de la naturaleza;
el sonido del agua,
chapoteando entre las rocas,
es purificador,
incluso si nadie está allí para contemplarlo.

 

Al comienzo del mundo
el espejo, la joya y la espada descendieron,
estableciendo de esta forma la nación
como una expresión de la Mente Divina.
El espejo: el Conocimiento y la sabiduría;
la joya: la compasión y la benevolencia;
y la espada: la determinación y el discernimiento.

 

Ahora es el momento,
fortalece y restaura
los cordones que atan
el cielo, el fuego, el agua y la tierra.
Ven, Reiki, y permanece junto a mi.
Alimenta y abrillanta
tu espíritu interior
mientras sirves en el mundo,
iluminando el Camino del Reiki
de acuerdo con la Voluntad Divina.

 

¡Sanadores!
Reuniros alrededor
de las auténticas técnicas universales,
brillad con esplendor
y revelad el Camino del Reiki al mundo.

 

Un verdadero sanador
recibe el regalo de la vida
y une y establece
la fuerza de vida en todas partes.
El amor es vida,
la esencia del Plan Divino.

 

Si practicas diligentemente
las técnicas del Reiki,
confiarás en lo que deviene de ellas,
y te forjarás a ti mismo según ellas.

 

El progreso les llega
a aquellos que se entrenan
en los factores internos y externos.
No busques ¨técnicas secretas¨
porque todo está enfrente a tus ojos.
Busca el corazón de las cosas.

 

La sinceridad.
Cultívate a ti mismo sinceramente,
y realiza de este modo
la profunda verdad
de que lo oculto e invisible,
y lo manifiesto son un solo.

 

El Reiki,
un Camino tan difícil de comprender,
y, sin embargo,
tan sencillo de sentir,
como el flujo natural del Cielo.