El Shintoismo

 

Para entender mejor cómo surge el Reiki, debemos analizar el contexto de creencias en Japón a fines del siglo XIX y principios del siglo XX. En esta época, podemos apreciar que la cultura de la nación del sol naciente estaba (y aún está) y está muy cercana al pensamiento sintoísta, el cual se practica casi paralelamente al budismo.

 

Si realizamos una encuesta dentro de las culturas china o japonesa, vamos a ver que la enorme mayoría de los indagados se declararán no pertenecientes a ninguna religión o ¨no religiosos¨. A pesar de esto la enorme mayoría también, ejerce prácticas de meditación o sistemas con bases espirituales muy fuertes.

 

El Shinto tiene su más alta trascendencia en Japón y muy similar a las creencias chamánicas occidentales, es una religión animista, con un alto grado de vinculación con la naturaleza.

 

Los principios en los que se basa el Shinto son los siguientes:
- Todo ser, animado o no, está lleno de una energía viva propia.
- Todo ser está vinculado con el medio natural a través de la energía universal
- El alma humana puede no sólo entender y unificar lo natural, sino que tiene la capacidad de modificarlos y de materializar lo que hay en su mente.
- No se espera premio o castigo. El shintoísta debe hacer lo correcto en cada momento porque sí, independientemente de las consecuencias.
- Generalmente lo correcto es aquello que ayuda al bien común, a la colectividad en la que se está integrado.
Como podemos apreciar, estas ideas básicas no se contradicen ni con la filosofía budista ni con las culturas chamánicas de occidente, donde LA ENERGÍA es la clave de todo.